Ciertas veces me
pregunto si escribo para mí, si escribo para los demás, o un poco de cada cosa.
Es cierto que disfruto cada vez que pongo algunas palabras en orden, pero
seguro tiene un doble sentido. Quizás intento llamar la atención de alguien, y
si es así… Qué perfecta manera de hacerlo mal. Desde que descubrí que escribir
era una de mis pasiones, alguna mujer siempre estuvo revoloteando a mi
alrededor. Pero como ya expliqué una vez, el filo de mi tinta nunca penetró
esas frías y duras armaduras que tenían para protegerse de románticos
insoportables como yo. Hoy mismo, que no hay nadie con quien planificar sueños,
o soñar planes, no estoy seguro, no puedo decir con certeza si escribo para mí
o si todo es para llamar la atención. De algo que sí estoy seguro es que nunca
dejaré de hacerlo.
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