Te conocí como el
deseo, como la lujuria. Seductora, inalcanzable. Rebalsando deseo y pasión y
sexualidad en su más puro estado. Como una foto que escondo para no volverme
loco, como un recuerdo que intento esquivar, para no dejar todo y salir a
buscarte. Ni una noche pasé sin desearte, ni una tarde sin recordarte. Y
tiemblo cada vez que pienso en tu calor, cada vez que extraño tu cuerpo, que
vuelvo a desear tu piel.
Y pensar que otro
comparte su piel con vos, me enfurece. Porque vos sos el
deseo. Vos sos mis delirios de carne, mis secretos. Porque tu piel es el cielo
y necesito tu calor. Hoy sos el deseo, la lujuria. Seductora e inalcanzable.
Rebalsando deseo y pasión.