sábado, 28 de febrero de 2015

A pesar de todo



Aunque la suerte
nunca estuvo de mi lado
y todos esos inicios
tuvieron pésimos finales

Aunque la balanza
nunca estuvo equilibrada
mucho peso contra nada
y las plomadas a un costado

Aunque el sol
nunca me marcó el este
ni el norte ni el sur
ni la brújula se decidía

Aunque la lluvia
borró todos los senderos
ahogó las plantas
y mojó mis medias

Aunque la noche
me calló con su silencio
y me golpeó en las heridas
y escribió algunos papeles.

Siempre estuve sonriendo
Firme a tu lado o a tu espalda
Siguiendo el camino de tus huellas
Y aunque a veces me arrepiento
Si te veo sonreír se pasa
Y no me importa si no hay Sol
O si tengo los pies fríos
Me dan ganas de empezar de nuevo

lunes, 23 de febrero de 2015

A veces

A veces me gusta callarme
Y solo oir tu voz 
Que retumba en los rincones 
De este erial que es mi casa 
Sin cortinas ni muebles 
Solo polvo de cenizas 

Otras veces 
Tu voz es el infierno 
Y no soporto su timbre 
Esas veces no quiero ni verte 
Y es porque no te veo 
Porque no recuerdo tu piel 
Y me gusta cuando pasa 
Porque me siento libre 
Suelto estas cadenas 
Que me abrazan hace tanto 
Y puedo ver el Sol 
Y cantar con los pájaros 

A veces me gusta hablarte 
Porque parece que hablo solo 
Y ni mis oidos me oyen 
Sólo el zumbido del silencio 

Otras veces 
No se ni lo que quiero 
Por eso me callo 
Y te escucho 
O después te hablo 
Y empiezan los zumbidos 
Por eso sirvo otro vaso 
Y elijo mirar al cielo.

domingo, 15 de febrero de 2015

Por un lado, por mi lado.



Por un lado, quizás los días pasen desapercibidos. Simplemente caen como las hojas de un árbol en otoño y nadie repara en eso, porque es normal. En otoño las hojas caen, en la vida los días pasan. Pero por mi lado, cada día es una marca más en la pared. Y los cuento, no sé por qué los cuento. Tal vez siento que recibiré algún premio como si fuera un Record Guinness; o una medalla del mes sobrio, como los adictos en recuperación. No sé, quizás la consiga. Mientras tanto sigo marcando la pared y muero de ganas de dejar de marcar, de volver a cero. No me importa haber llegado tan lejos, quiero verte de nuevo, quiero escucharte y sentirte otra vez. Quiero juntar las hojas y pegarlas una por una de nuevo en el árbol, hasta que sienta, como ya es costumbre, que estaban mejor en el suelo y las deje caer y empiece a contar y espere la medalla. Por un lado, quizás está bueno porque pegar las hojas es divertido. Pero por mi lado, cada hoja que pego es un volver a empezar, es otro poema lúgubre, es otro mensaje en tu teléfono.

sábado, 7 de febrero de 2015

Coso 4

Te pido disculpas
si exijo demasiado
es el alcohol y el desierto
Sin oasis ni pozos
y tu risa en mi sombra
Pero todo parece tan bueno
tu sonrisa, mis mentiras
Saramago y nuestra tinta
el café solo
y los planes inconclusos
Parece un premio,
la recompensa de esperar,
La ambrosía de los dioses
servida en nuestra mesa
Pero quizás sean mentiras
y el reloj funcione mal
Quizás sea tu piel el veneno
O tengo que dejar de pensar

jueves, 5 de febrero de 2015

Mejor me quedo

No puedo moverme
Atado en el silencio
Y las incertezas se clavan
Esperan, ríen y muerden
Vaciando las botellas
Que inundan mis costas

Y yo sin mensaje en la botella
Por eso el silencio
Por eso tus ojos
Mejor me quedo quieto
Y te espero en silencio