A veces me gusta callarme
Y solo oir tu voz
Que retumba en los rincones
De este erial que es mi casa
Sin cortinas ni muebles
Solo polvo de cenizas
Otras veces
Tu voz es el infierno
Y no soporto su timbre
Esas veces no quiero ni verte
Y es porque no te veo
Porque no recuerdo tu piel
Y me gusta cuando pasa
Porque me siento libre
Suelto estas cadenas
Que me abrazan hace tanto
Y puedo ver el Sol
Y cantar con los pájaros
A veces me gusta hablarte
Porque parece que hablo solo
Y ni mis oidos me oyen
Sólo el zumbido del silencio
Otras veces
No se ni lo que quiero
Por eso me callo
Y te escucho
O después te hablo
Y empiezan los zumbidos
Por eso sirvo otro vaso
Y elijo mirar al cielo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario