Miro una estrella, un punto azulado en el negro cielo. Brillante, muy brillante. Tan inmensa en ralidad y tan pequeña para nosotros. ¿Cómo no enamorarse del cielo? Si incluso la belleza de una hermosa mujer queda inútil cuando se compara con nuestro Universo. Veo el cielo y me siento insignificante. Pienso en él y son tantas las dudas que me hace acordar a una mujer, no a cualquiera... Y al amor. Quién iba a pensarlo... Tan ligados el amor y el Universo. Gigante, inimaginable, hermoso, feroz, lleno de dudas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario