Titila mi hoja en blanco
Y no puedo escribir
Me retuerzo buscando
Las palabras más delicadas
Para hablarte de mi odio.
Todavía no te olvido
No creo poder hacerlo
Pero ya, por suerte
No iluminás mi camino
Ahora tu presencia
Es una tormenta
De arena en el desierto.
Y desierto soy yo
Qué más si no
Pero no es por mí
Ya aprendí
Que esta vez no es mi culpa
Solo vos fuiste
La que secó mi manantial
Fuiste vos la que clavó
Tu espada empapada
De venenos y mentiras
Fuiste vos la que olvidó
El sonido de mis pasos
De mi voz, mis latidos
Te olvidaste de todo
Y mi agua se secó.
No hay comentarios:
Publicar un comentario