Tu juego es tan
irritante que agotaste mi paciencia infinita. Tu actitud es el reflejo opuesto
de todo lo que alguna vez sentí. Recuerdo imaginarte junto a mí, brillando
iluminados por las estrellas, soñando un futuro nuestro que, seguramente, yo ya
había soñado. Si es con vos, todo lo soñé, todo lo pensé, todo lo imaginé. Lo
difícil de este juego es que siempre quedo mal parado, siempre ganás vos,
porque no sé las reglas. Unas reglas que vos misma inventaste y que te encanta
cambiar. Lo malo de haberte amado es que quizás todavía lo haga, y lo malo de
que vos no lo hayas hecho es que puede que nunca lo hagas. Y todo sigue igual,
me sacás ventaja en este tablero que es nuestro juego y una vez más termino
perdiendo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario