miércoles, 28 de noviembre de 2018

Construir y destruir

Te propongo nuestra nada construyamos juntxs el vacío de los ojos el silencio en nuestra noche la persistencia y tu sonrisa que conecta los portales que escampa por las tardes y resuena en cada abrazo De tu voz vibra este silencio que calla la nada de las dudas y yo miro atrás y a los costados buscando ansioso tu reflejo en los charcos secos del cemento esquivando las espinas del suelo y nuestra carne vacía de esta nada Y mientras los cuadros se rompen aunque estaban bien colgados y no puedo ni barrerlos, mientras la ciudad se incendia y mi cara se humedece están vos y esta nada que llena cada espacio de la casa De nuevo, construyamos nada paso a paso, desde cero vaciemos nuestras cajas y rompamos lo que quede sin miedo, destruyamos

viernes, 9 de noviembre de 2018

Es del vino

Es del vino el amor
que rebalsa por este espacio
por este silencio de la noche
que me aplasta contra mí
que me hace retorcer en ruidos
en temblores y explosiones
en tardes sin nubes
con la lluvia en mi cama
con el vino que se termina
con el tabaco de Cuba
con la poesía de Silvio
con con con
sin vos

Es de ese amor que parece
que nunca se termina
hasta que termina
es de eso que nunca es lo que es
pero siempre está y no deja
Es del vino estas palabras
esta borrachera
esta noche de jueves con un poco de calor
este amor que no está

Es de esos amores eternos hasta su final
es de esta muerte que nunca muere
y de esta vida que sigue
acá, esperando
no a vos, pero esperando
que se llene la copa
que se despeje el cielo
que la luz no sea tan cara
esperando escribir bien
pero nunca va a pasar
porque siempre es desde adentro
inundado de pasiones
de amor de odio de rencor
de perdón de sonrisas de patrias
de injusticias y de horrores
pero nunca es bien

Es de eso lo de ahora
de la noche que te espera
del mundo que se mata
de mi que nunca muero
de este amor eterno
que se terminó.

domingo, 4 de junio de 2017

¿Qué? (2)

¿Qué pensás? Si pensás
¿Qué haces? Si es que hacés
¿Qué mirás? Yo no te miro
No me mires
¿Qué decís? Si es que hablás
No te escucho
No me escuches
No grites
Porque el camino es largo
Y hay un solo disco
¿Querés escuchar?
No me escuches
Matemos al camino
No nos matemos
¿Qué miro? Adelante
¿Vos qué mirás?
Hay un sólo vidrio
Me molestan tus ojos
Y hay un solo disco
¿Qué decís?
No me importa

¿Qué?

¿Qué pensás?
volar está tan cerca
pero las plumas pesan
las plumas piensan
¿Qué decís?
Mejor no digas nada
que el árbol te escucha
y el viento sopla fuerte
¿Qué?
Mejor que ni te parezca
y tanto verde el ambiente
tu cara está verde
y tus alas no tenés
¿Me escuchás?
Te equivocás
otra vez está mal
agarrate de las ramas
sopla el viento
¿Qué pensás?
Tanto verde, tanto podrido
cuidado con el suelo
que aunque te muevas sigue
y es duro y pesa
todo pesa
¿Me escuchás?
Mejor no escuches.

22 o 23 de marzo

Los granitos de arena caen por el reloj, pero es un problema porque no es de arena y se va a romper el mecanismo. No sé por qué tiene arena si la playa está lejos y nunca lo llevé al mar. Quizá tiene arena porque me gusta más lo que esconde un reloj de arena y como no tengo, le puse. O tal vez lo invente para escribir algo, porque aunque se esté rompiendo son casi las dos de la mañana y eso sí que me lo dice bien.
Mañana es un día largo y empiezo temprano, infinitamente temprano para mí que tengo una calurosa relación con las sábanas y las almohadas, con los colchones y con el calor de las camas. Otro dirá que no es tanto, las nueve no es tan temprano. Pero yo no puedo, antes de las 11 es muy temprano.
Hubo un tiempo en el que podía controlar cuándo me iba a dormir. Ya no. Hoy me acostumbré a dormir poco y a buscar al lado mío en la cama todo el tiempo, incluso cuando no está.
En realidad el reloj no se está rompiendo porque no existe y redunda está decir que no tiene arena. Estoy viendo la hora en la pantalla mientras escribo y pienso que tengo que dormir. Pero gracias al reloj, empecé a escribir. No quiero que se rompa, mejor lo desarmo y lo limpio. ¿Qué se hace? ¿Lo soplo?
Un poco salió, pero llené las sábanas de arena y ahora pica. Parecen aguijones de avispas que se clavan en todos lados. Ahora sí que no puedo dormir. Podría llamarla para que traiga una aspiradora, así me puedo dormir. Eso sería lo mejor, aunque sea cualquier hora. Creo que lo va a entender. ¿Quién puede dormir con la cama llena de arena?
1:58. Pasado mañana es un día de esos feos, no por pasado mañana sino por el pasadomañana de hace 40 años. En realidad es mañana por eso de que a las 12 cambia el día. Cosas que nos dicen los astrónomos y les creemos sin chistar. Ellos en realidad saben que no es tan así, pero se hacen los zonzos. Yo lo sé porque conozco a unos cuantos. Puras patrañas. Ya dije hace un rato que ni siquiera existe el reloj.
Mejor me dejo de joder que ya es tarde y esto además de no tener sentido -porque hablo de un reloj que no existe y de la arena de la sábana que no hay- es una excusa para no dormir y tener que madrugar. Chau, hasta mañana.

A cualquier lado

Ya no llovía
pero el asfalto seguía mojado
sin Sol era de día
y te sentaste a mi lado

Traje toalla por las dudas
quizá tengas los pies mojados
dame un beso
ya nos vamos

Con los nervios como ley
de tu mano con Simbad
demos un paseo más
agarrame, ya nos vamos

Ahora que es tarde
y cada segundo del final
se clava como una abeja furiosa
dame un beso, ya te fuiste.

Tal vez demasiado

Me duele el frío
Y el calor que había
Duele que no haya
El debe y el haber

No es el invierno
Ni los dedos congelados
Es el desierto de tu boca
Las ortigas en tus manos

Y yo, tal vez demasiado
Como siempre exagerado
De remera en pleno junio
Con la pala en las manos

Pero mi jardín sin pozos
Otra vez sólo la noche
Como esas que ni recuerdo
Que me hicieron conocerte

Y hoy tengo miedo de nuevo
Quizá es el hueco en la cama
y no haya tal desierto
Sino sólo yo, de nuevo

Demasiado, como siempre.