viernes, 21 de diciembre de 2012

Desde que sólo pienso, los días son más complicados. Desde que sólo espero, las noches son más largas. Desde que sólo deseo, el calor es más insoportable. Desde que no puedo sacar mis ojos de los suyos, ya nada es tan hermoso. Desde que un pequeño brote nació de la cenizas, no soy más que un tonto con imaginación.

jueves, 20 de diciembre de 2012

Si no lleva tu nombre.

Un poema no es lo mismo
Si te tiembla el pulso al escribirlo
Si el pecho se tensa solo con pensarlo
Tengo miedo, sí, tengo miedo
Los hombres también tienen miedo
Miedo de volver a repetir
de cometer los mismos errores
Miedo de perderte, una y otra vez.
No me lo perdonaría.
Algún fantasma del pasado
Merodea por mi casa
Revuelve los cajones,
Alguna carta y repasa viejas fotos
Recuerdos de duelen
Y otros que no tanto
El calor, el frío.
Tus ojos, un poco de los dos.
Los míos ya no saben qué mirar
Tus manos, tu piel, tu pelo
Mi cabeza, mis ideas y mis nervios.
El miedo y las dudas
De saber si estoy pensando
O si dejo de pensar
Un poema no es lo mismo
Si no se escribe con mi sangre
Si no duele al dibujarlo
Un poema no es lo mismo
Si no se hace a la noche
Si no lleva tu nombre.

miércoles, 19 de diciembre de 2012

Creo

Creo aprender, y de nuevo el mismo error. Creo crecer, y de nuevo me siento un niño. Creo olvidarte, y un pequeño roce tuyo revive lo olvidado. Creo no quererte, y me doy cuenta que te quiero. ¿Como hacer para que esta vez no me dejes con la espalda cargada de sueños? Creo saber la respuesta, pero al momento de responder solo hay dudas. Ojala una simple poesia, o mil, bastaran para tenerte, para que mis noches no pesen tanto. Ojala pueda aprender, crecer, olvidarte, quererte... Ojala tenga la respuesta a tantas dudas. Ojala tu sonrisa sea el faro que ilumina mi camino.

jueves, 13 de diciembre de 2012

Necesito odiarte


Necesito escribirte, recordarte para siempre que te odio. Que odio odiarte y me encanta hacerlo. Necesito llamarte y decirte que aunque en tus ojos encuentro la paz, te odio. Quizás te odio porque te quiero, o te quiero porque te odio, pero necesito que lo sepas: te odio. Necesito escucharte decir lo que yo siempre quise, necesito que me digas lo que el frío no me deja. El frío azul de tus ojos. Los odio. Necesito que nunca olvides que te quiero y porque te quiero te odio. Que te extraño, que te necesito, que las noches son más largas ahora, que tus ojos me congelan, en fin, que te odio.

lunes, 24 de septiembre de 2012

Otra vez el mismo, que viene y no se cansa. Otra vez yo. Que vuelvo y vuelvo. Tratando de convencerte con mis inútiles planes y mi poesía descartable. Torpe y con el pulso acelerado cada vez que me acerco, triste y con los hombros bajos cada vez que me alejo. Vuelvo y vuelvo inútilmente, con mi tonta esperanza. Y yo sé que necesito volver, porque me canso de verte cada día, cada tarde y cada noche apareciendo en mi mente.

jueves, 19 de julio de 2012


Cada día me decepciono más. Nuevos fracasos, nuevos futuros que se rompen. Estúpido que sueña, estúpido que se ilusiona, estúpido que ama. ¿Para qué amar? Todo sería tan fácil… Dueño de un corazón que no se cansa de chocarse con paredes, de clavarse estacas. Dueño de una cabeza que busca imposibles, tan extraña y rebuscada, una cabeza que siempre quiere lo mismo por más de que jamás lo consiga.
Y acá estoy, de nuevo, refugiándome en el papel, creyendo que algún día de esto algo bueno va a salir… Y otra vez, creyendo, soñando. ¿Para qué? si siempre termina igual.
Ya ni tinta ni borrones, ni lágrimas ni risas. Ya nada me queda. Sólo una cara de póker, sin gestos, sin emociones y una espina que se clava más y más, cada noche más y más.
Pero… Si es tan linda la noche. La Luna, las estrellas, la inmensidad del Universo y sus misterios. ¿Por qué de noche siempre? ¿Por qué? Si es tan linda… 
Puede apagarme o despertarme, así como el viento puede hacer morir la llama y puede revivirla. Vos y el viento, yo y el fuego.
El azul infinito del cielo envidia la ternura de tus ojos y no hay campo de trigo que no sueñe con tu pelo.