Otra vez el mismo, que viene y no se cansa. Otra vez yo. Que vuelvo y vuelvo. Tratando de convencerte con mis inútiles planes y mi poesía descartable. Torpe y con el pulso acelerado cada vez que me acerco, triste y con los hombros bajos cada vez que me alejo. Vuelvo y vuelvo inútilmente, con mi tonta esperanza. Y yo sé que necesito volver, porque me canso de verte cada día, cada tarde y cada noche apareciendo en mi mente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario