viernes, 21 de diciembre de 2012

De repente sólo queda esperar, esperarla. Asionsa espera, y un segundo es un minuto, y las semanas son eternas. De repente, ni la lluvia ni el calor, sólo es ella. Caigo en la monotonía aburrida, me mata la ansiedad y la incertidumbre. Lucho contra mí, sólo queda esperar.

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